—Il est quelle heure?
—Il est huite heures est demie.
Hilé quinientas horas a tu espalda.
Ojos de faro. Brújulas intactas.
Cada vez que pronunciabas mi nombre se borraba un paréntesis
o nacía un albatros o
o o o o o o o o o o o
Una manecilla señalando
tu sonrosado pómulo
ondulando el porvenir.
En un charco compuesto lento lágrima a lágrima
te vi decirme amén.
*El título de la entrada corresponde al libro Maquillaje del artista Pedro Casariego Córdoba.
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